El amor, Corazón o cerebro?


He querido indagar hace unos días acerca de aquello de si el sentimiento del amor se origina en el cerebro o en el corazón y lejos de encontrar que este, como sugieren los poetas surge en el corazón, encontré que este tema ha sido analizado por diversos científicos, entre ellos una antropóloga Helen Fisher quien es  investigadora del Departamento de Antropología de la Universidad de Rutgers en los Estados Unidos y ha determinado que es en el cerebro y no en el corazón donde se produce tan noble y hermoso sentimiento, responsable de las mas trágicas historias de amor como Romeo y Julieta y de los mas hermosos poemas como los de Mario Benedetti y Pablo Neruda entre otros, pues bien, es en el cerebro donde se produce esa explosión de sustancias y reacciones que dan paso a ese sentimiento y a innumerables emociones-reacciones, que van a dar al corazón, nuestro estómago donde sentimos a esas mariposillas revoloteando,  nuestra piel y a cada parte de los poros de nuestro cuerpo, a esa corriente eléctrica que fluye y refluye por él una vez que hemos dado con esa persona que produce tales efectos en nuestro organismo. Esta antropóloga entre muchos investigadores ha mencionado las sustancias responsables de todas estas reacciones y han concluido que realmente se trata de química, que el amor es una reacción química. Y  qué sustancias son las responsables de tal reacción, pues veamos, entre otras las que siguen a continuación:

Todo este ir y venir de sustancias parece que comienza cuando se produce en el cerebro la FENILETILAMINA, compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas que tiene la capacidad de aumentar la energía física y la lucidez mental, al inundarse el cerebro de esta sustancia, éste responde mediante la secreción de dopamina  (neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, es decir, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer). También interviene la norepinefrina y oxiticina, que  (además de estimular las contracciones uterinas para el parto y hacer brotar la leche, parece ser además un mensajero químico del deseo sexual), y comienza el trabajo de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales, a las sudoraciones de las manos, al deseo de estar con esa persona constantemente, al deseo de verle, de oírle, de olerle, de sentirle, es decir, nos enamoramos. Estos compuestos combinados hacen que los enamorados puedan permanecer horas haciendo el amor y noches enteras conversando, sin sensación alguna de cansancio o sueño. 

 Esta etapa de enamoramiento parece tener un tiempo de duración y es que los científicos han determinado que aproximadamente puede estar entre los dos y tres años, esto pienso yo que puede estar también determinado por nuestra constancia y creatividad en el arte de amar que a pesar de ser un proceso químico no deja de estar asociado a nuestra personalidad y a toda nuestra historia como seres humanos pertenecientes a una cultura, a una familia y a todo un contexto social, de allí que todas las etapas de nuestro amor, independientemente de que se trate o no de meras sustancias y hormonas, es decir de todo un laboratorio, también depende de todo nuestro ser pensante, creativo, intuitivo, de todo ese impulso, de todas esos deseos por entender, comprender, mantener y preservar a ese ser tan amando a nuestro lado. Pues bien, unido a todo esto, surge una segunda etapa que está acompañada por otras sustancias químicas como las endorfinas de estructura similar a la de la morfina y otros opiáceos; los que confieren la sensación común de seguridad, comodidad y paz, dando lugar a la etapa del apego.

No obstante todo este contexto quimico inevitable y por demás comprobado por los cientificos quienes aseguran que este estudio no concluye aún, pienso que tras todo ese conjunto de neuronas en reacción y de toda esa producción de sustancias quimicas, existe toda una voluntad, toda una motivación, todo un deseo de una vez encontrado a ese ser que te atrae y del que te enamoras en custión de minutos, de mantenerla a tu lado, de hacerla lo mas feliz que sea haya podido imaginar, es un trabajo de hormiguitas, pero necesario, necesario es que seas lo mejor en la vida sexual, el mejor o la mejor en comprensión, en afecto, en complemento, lucha día a día por tu pareja, porque cierto es que es toda una reacción quimica, pero no por ello y de esto estoy segura, no deja ser todo un milagro que entre tanto espacio y tanta gente dos seres se miren por un instante que puede durar a veces, toda la vida….

Entonces, es el amor, corazón o cerebro?, yo diria que cerebro, pero  el corazón también está estrechamente implicado, si no cómo explicarse la cascada de emociones, el latir intenso y rápido de este, las mariposas en nuestro estómago, si es cierto, es producida por los neurotransmisores que se generan en ciertas zonas del cerebro y que como ya vimos producen todas estas sustancias, pero indudablemente nuestro muy romántico corazón también está presente en tan hermoso sentimiento que nos mantiene llenos de fe, esperanza, armonia, paz y alegria como es el amor…

 

Zoe

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